El desarrollo y diseño de la imagen corporativa de la Asociación para la Promoción de la Aceituna Sevillana ha sido todo un reto desde el principio. Dos realidades a priori opuestas debían de ser unificadas. Debíamos seguir transmitiendo los valores de un sector tradicional como el nuestro, el de la aceituna de mesa, que no puede obviar su historia. Por otro lado, era importante  en el actual contexto estético donde prima el lenguaje directo, realizar una imagen  de sencillez. Debíamos por lo tanto asociar de manera eficiente y equilibrada tradición y modernidad.

El comienzo fue poner encima de la mesa todas las ideas y valores que desde APAS queríamos transmitir a través de nuestra imagen. En las diferentes reuniones que mantuvo el equipo de trabajo (gerencia y la empresa Cactus– con sus diseñadores y antropólogos-) se manejó gran cantidad de información y se trabajó desde diferentes perspectivas. Consideramos los valores que caracterizan a APAS, se hicieron preguntas a personas clave (especialmente interesantes por la cantidad de información que manejan) y se realizaron varias propuestas, manejando diferentes grados de personalización, dependiendo del valor que se resaltase.

Muchos elementos se identificaron como imprescindibles. Un logo no puede mostrar todo, pero sí ha de acertar con una buena elección que sea capaz de comunicar eficientemente. La decisión final fue que dos elementos debían estar presentes: la parte natural, y la parte humana. La aceituna y la tierra (a través de sus formas y colores), y la propia Asociación, a través de sus siglas (APAS).

Para representar la aceituna se trabajó con dos formas: el círculo y la elipse. El círculo representa la unidad –un valor básico en el ámbito del cooperativismo-, y el holismo –la realidad está conformada por muchos elementos interrelacionados-. La elipse es la forma de la aceituna. Ambas formas se relacionaron y cruzaron, hasta conseguir el resultado final. Para rematar, se consideró especialmente importante el uso del color en el logo. Se probaron diferentes paletas estilísticas, hasta que finalmente se escogieron tonalidades de verde diferentes, intentando vincular los diferentes tonos con la aceitunas gordal y manzanilla. La tipografía también fue especialmente escogida, siendo central la predominancia de formas redondas, simulando los contornos de la aceituna y del propio logo.

La estructura y el diseño del logo permiten que se pueda utilizar su negativo cuando las condiciones de comunicación lo exijan. En general, es un logo que da sentido de fuerza y solidez. Representa el sector tradicional que apuesta por la innovación y la reinvención para defender los  valores sociales y ecológicos de la aceituna y para posicionarse en el mercado, tanto nacional como internacional.